La crisis migratoria ya es historia

Hace unos pocos años, en España, se empezó a preguntar por la necesidad de mantener servicios, programas y profesionales para solicitantes de asilo, dado que cada vez se contaba que llegaban menos. Realmente los números así lo indicaban y estábamos, además, en mitad del fragor de los recortes. Estas conversaciones tenían lugar en torno al 2010 y 2011, justo cuando, también, la opinión pública daba muestras de ser algo más desfavorable a la inmigración, según las series históricas del CIS. Es decir, venían menos personas, se buscaba recortar y la población era más negativa con la inmigración. No se debe

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