Ya puestos

Desde 2017, la crisis de la heroína en Estados Unidos ha ocupado en nuestro entorno algún reportaje y muchos artículos. La causa principal es que la mencionara Trump porque, desafortunadamente, a este hombre se le otorga más capacidad de poner algo en los titularles que a cualquier otro en el mundo.

El problema ya venía de antes, claro, empieza, según parece, hace una década. Pero a ese señor le parece ahora que es momento de señalar el tema -y es lícito sospechar-, vinculado a que cree que le puede ayudar en su idea del muro con México e incluso para seguir mal metiendo las narices en el Proceso de Paz en Colombia como desde hace décadas viene haciendo su país.

Esta cuestión que ya hoy todos conocemos por epidemia aunque pudiéramos desconocerla hasta ayer, tiene ciertas peculiaridades que hacen que se deba prestar una especial atención y no dejar pasar otros 10 años. Resulta que los datos en las últimas encuestas anuales a jóvenes sobre consumo de sustancias en Estados Unidos parecen bastante buenos, pero luego nos cuentan que el problema actual tiene mucho que ver con la receta médica de opioides que se viene realizando fundamente a adultos con dolores. De esas recetas, muchas personas desarrollan adicción, de las cuales algunas no pueden recibir las dosis que llegan a necesitar y otras simplemente se pasan al mercado de drogas ilegales porque son más baratas. En ese mercado, al margen de la heroína que ya estaba, aparecen una o varias sustancias sintéticas que tienen efectos mucho mayores en la propia adicción y en la muerte por sobredosis y que son más baratas de producir. Cuesta imaginarlo, si realmente todo lo que nos cuentan es así, escapa de los esquemas habituales, de la representación y simbología de la adicción en el cine, por ejemplo, salvo en la serie House.

O sea, que esta crisis no empezó por los más jóvenes, ni necesariamente el consumo experimental, del una cosa lleva a la otra, sino que los médicos, colectivo que domina la salud pública y nos dicen a cada rato lo que tenemos, podemos y debemos hacer, están detrás. Aun así, algunos y algunas insisten que si consumiste una sustancia una vez o en tu casa beben alcohol o fuman tabaco tienes más posibilidades de engancharte con las recetas. Que bien podría ser, pero parece no querer sino mirar a otro lado o seguir haciéndolo al mismo de siempre.

Cabe, malintencioandamente pensar, que si todo esto es como nos lo cuentan y si se tardan 10 años más en sacar conclusiones quizás pueda ser por esto, por el dominio de la profesión médica en este campo y porque harán todo lo posible por no exponer su prestigio. Tal vez, si eso ocurriera, se pudiera cuestionar alguno de los preceptos que como evidencia científica se han estado manejando en el tema de las drogas y, desde luego, mucho, muchísimo trabajo y bueno desde hace años, se podría ver de golpe afectado. Pero el culebrón no termina aquí, las farmacéuticas están detrás de todo ello, incentivando a los médicos para que receten sus productos con opiáceos más de lo necesario. Un riesgo es caer en la tentación de saltarse en las responsabilidades a estos últimos y pasar a las todo poderosas anteriores como instigadoras primeras, si bien, creo, ello no terminaría de ser del todo equilibrado con los del juramento hipocrático, porque las farmacéuticas no son sospechas precisamente de ocultar sus intereses, como tampoco lo son los que forman parte del circuito de la producción y venta de drogas ilegales, pertenezcan o no a un cuerpo de cualquier estado.

Todo ello nos lleva, desde este lado del océano, a, primero, cuestionar el modelo de salud americano, costumbre que nos gusta dado que es de aquellas cosas sobre las que pensamos sí podemos darles lecciones a la gran potencia. Esto está muy bien, siendo que los sistemas sanitarios juegan su papel en el asunto; hasta ahora -creíamos- en cuestiones como la detección y el tratamiento y no tanto en la promoción de nuevos adictos. Pero es insuficiente, ha habido y sigue habiendo epidemias en sistemas sanitarios de lo más variado y no podemos olvidar que con el nuestro se produjo también una. De momento, nos dicen que no nos puede ocurrir. La cuestión es si estamos mirando en la dirección adecuada o la institucionalización de la atención a las drogas y los intereses creados con sus inercias, no nos permite ampliar la visión. Yo no lo sé, pero conviene hablarlo, podría ser lo que la situación en el país amigo nos esté indicando.

El caso es que ya hemos mencionado algunos de los actores clave en esta historia; quedan otros, los medios de comunicación entre ellos. Sabemos que los niveles de alarma social ya han contribuido antes a agravar situaciones, incluso a provocarlas, y nuevamente nuestro momento de crisis de la heroína es un buen ejemplo. Siempre resulta complicado dentro de eso que llaman prevención universal, saber si por un lado generará más alarma y por otro más consumo o realmente prevendrá que algunas personas prueben o consuman alguna sustancia. No me imagino una campaña diciendo “cuidado con lo que su médico le receta, desconfíe de su gobierno, consulte el prospecto e Internet”. Mantener un nivel de atención e información óptimo en una población no parece más que un ideal y por lo tanto debemos contar con los medios en cualquier crisis futura, tanto para prevenirla como para ampliarla.

Otro actor que desde nuestra perspectiva podría faltar, es el cambio social. Detrás de lo que en la historia se ha acabado considerando epidemia, siempre había cambio social de alguna trascendencia entre las poblaciones afectadas. La salida de una guerra, una guerra comercial, una cambio de régimen… ¿y en esta de Estados Unidos? Es muy complicado de ver. Parece que la población afroamericana consume en estos momentos menos heroína y derivados, dicen que porque los más jóvenes ya aprehendieron de la generación que los precedió. Hoy los opiáceos afectan más a una clase media blanca empobrecida, la misma que nos cuentan votó a Trump. Seguro que no tiene nada que ver pero, si un estudio se puede permitir decirnos que el problema por el que no se presta atención a la actual situación es que los que más lo están sufriendo son varones y que si el afectado fuera cualquier otro grupo la cosa sería distinta…pues todo cabe, ya puestos.

http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-41755400

http://www.bbc.com/mundo/noticias-41696347

http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-40451574

https://elpais.com/internacional/2017/10/26/estados_unidos/1509030646_508688.html

https://elpais.com/internacional/2017/10/24/estados_unidos/1508871087_374107.html?rel=mas

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233929

http://www.jornada.unam.mx/2017/11/09/opinion/a03a1cie

http://www.laprensa.hn/virales/1129948-410/video-viral-cajeras-drogadas-americas-opioid-epidemic-evidencia-crisis-opioides-usa

https://www.drugabuse.gov/publications/research-reports/medications-to-treat-opioid-addiction/overview

https://www.drugabuse.gov/news-events/news-releases/2017/12/vaping-popular-among-teens-opioid-misuse-historic-lows

https://www.researchgate.net/publication/242485727_Heroina_en_Espana_1977-1996_Balance_de_una_crisis_de_drogas

https://elpais.com/internacional/2017/06/12/estados_unidos/1497295458_563632.html

https://elpais.com/internacional/2017/08/26/estados_unidos/1503778994_700162.html

http://www.elperiodico.com/es/sociedad/20170827/la-adiccion-a-la-heroina-consume-estados-unidos-6228788

https://elpais.com/internacional/2017/10/24/estados_unidos/1508871087_374107.html

http://www.eldiario.es/theguardian/epidemia-EEUU-Canada-evidencia-masculinidad_0_664584383.html

http://www.eldiario.es/theguardian/Canada-responde-epidemia-abriendo-controlado_0_647436007.html

https://elpais.com/internacional/2017/10/27/colombia/1509139417_480180.html?rel=str_articulo#1517642690668

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