Relaciones ocasionales

El 27 de diciembre, en Europa Press Oviedo se pudo leer: “El 33,3% de los asturianos que mantuvieron relacionales ocasionales en el último año no utilizaron anticonceptivos”.
“Practicar sexo de manera ocasional” no me parece una definición muy exacta. Pero lo grave llega después, cuando afirma: “pone de manifiesto que un 44,2% ha utilizado siempre un método barrera para evitar una Infección de Transmisión Sexual (ITS)”. La confusión es seria pues los conocidos como métodos barrera no son todos considerados eficaces para la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, es más, sólo los preservativos lo son.
Si vamos a la fuente de información que es, según el artículo, la Encuesta de Salud de Asturias, para sorpresa, vemos que el error sobre los métodos barrera y la asunción de que todos ellos sirven para evitar enfermedades de transmisión sexual, está de allí recogido. Parece que la encuesta es de 2012 y en diciembre de 2014 se hace un informe sobre vida sexual, cosa interesante. No es menos cierto que en dicho informe también se es más preciso con el concepto de “sexo ocasional” y en el mismo se utiliza la idea de relación sexual con pareja no estable.
No distinguir bien sobre qué se está hablando lleva a lo que parece otro error de bulto. En el informe dice que de las personas que tuvieron relaciones sexuales con penetración el año anterior a la recogida de datos, un 5,8% utilizó la píldora del día después. Y matiza que es sólo un porcentaje sobre las personas que contestaron a la pregunta, con lo que se puede intuir que un número cuanto menos significativo no la contestó aunque no se den detalles. Pero, si tomamos el artículo de Europa Press, cabe interpretar que ese 5,8% es sobre las personas que mantuvieron “este tipo de relación”, y todo indica que se refiere a “relaciones ocasionales”, pues no aclara otra cosa. Un error de interpretación de la fuente que no puede pasar desapercibido.
En fin, como tantas veces ocurre, disparar datos sin más no ofrece una información de calidad o útil. Ni mucho menos una información cierta y cuando pretendes que, además, esta encaje con juicios previos de quien escribe o las líneas que te marcan ya sean desde la política en el caso de la investigación o del medio para el que trabajas, cometes errores graves. El de mezclar los métodos barrera, los anticonceptivos y la prevención de enfermedades de transmisión sexual, sin dejar claras las cosas, es de los errores graves desde la perspectiva de la salud pública.

La crisis es una oportunidad

A lo largo de estos últimos años seguramente todas y todos habremos escuchado que la crisis es una oportunidad. No se me ocurre cómo esto puede tener sentido, si es una crisis, no es una oportunidad, pero he escuchado que se repetía como un mantra.

Entiendo el significado oculto, como todos y todas, consiste en pensar que si eres listo puedes sacar provecho de la crisis. De cualquier situación horrible alguien puede sacar beneficios, vale, pero no cambia que la situación siga siendo horrible y que los menos listos no podrán obtener ese beneficio.

Ser listo requiere muchos matices. Si ser listo significa aprovecharse de los demás, no es necesario esperar a una crisis, incluso podemos pensar que a las crisis se suele llegar porque mucha gente hizo precisamente eso.

Si ser listo significa buscar y encontrar oportunidades, tampoco se entiende que sea necesario esperar a una crisis, por lógica, en momentos mejores, las oportunidades son más.

Si lo que significa en el fondo es hacer la guerra por tu cuenta buscando lucrarte, vuelve a no ser necesaria la crisis, pero además y como comportamiento en periodo de crisis puede resultar, pero posiblemente sólo a corto plazo, si el resto no sale de la misma, pocas posibilidades existen de mantener altas las expectativas de lucro.

Para algunos ser listo puede significar innovar. Precioso, siempre alguien nos recuerda que en los periodos de guerra es cuando mayores innovaciones armamentísticas se han producido; halagüeño y tranquilizador, sin duda el mejor ejemplo. Porque tenemos que esperar a las crisis para innovar es también por lo que estas se producen, si no somos capaces de mantener una tensión constante en innovación, las crisis y la historia serán cíclicas como a muchos les gusta pensar y jugar así a ser adivinos. Pero innovación es una palabra muy gruesa, hablemos de cambio. Culturalmente parece que estamos acostumbrados a introducir cambios sólo cuando se ha forzado una crisis. Esto resulta de lo más ridículo, pero si pensamos en cuestiones cotidianas veremos que es un comportamiento estable. La política es un vivero de ejemplos.

Una idea tan sencilla ha podido hacer mucho daño. Cada cual pensando cómo aprovecharse de la crisis es posible que nos haya ya costado caro. Y eso que a nada que lo pienses es una idea falsa.