No creo que se pueda detener el actual crecimiento de la extrema derecha apelando a la democracia. En todo caso -se me ocurre- habría que hacerlo planteando una mejor democracia. Debemos -quizás- asumir, que hemos cometido un error al considerar los actuales sistemas como algo acabado, pleno, el fin de la historia. Se vendía que la democracia no es perfecta pero lo mejor de lo que somos capaces, y nunca antes habíamos progresado tanto, negándonos a ver la cantidad de vidas truncadas dentro de las mismas, y peor fuera, donde en nombre de la democracia explotamos o bombardeamos a partes
Sigue leyendo