En agosto

El gobierno central se ha metido solito en un lío por lo sucedido en Ceuta. Como racistas y oportunistas políticos habrá siempre, mi modesta recomendación para otras veces es preocuparse siempre por atender primero a las personas. No solo es lo más humano y racional, es también lo más estratégico políticamente hablando.

Pretender ir de duro por la vida, defender las fronteras y los sentimientos patrios más que nadie es obvio que no le ha funcionado en ésta, ni lo hará en próximas ocasiones. Siempre habrá alguien más chungo e inhumano que además no esté obligado a cumplir ninguna legislación. 15 ó 20 días después no puedes empezar a montar unas carpas para la gente que está durmiendo por las calles y comiendo una vez al día, es una cagada si no empiezas desde el primer día y movilizas entonces recursos. ¿Qué esperas? ¿lanzar un mensaje contundente a la gente que vino o vendrá para que se sepa que en España no tienen nada que hacer, se vayan y no vuelvan a intentarlo jamás?  No te lo crees ni tú. En todo caso es un mensaje para consumo interno y ya hemos visto que no te va a funcionar. En Ceuta la gente seguirá cabreada y con razón, sus políticos te darán por todos lados porque siempre podrán reclamar que se seas más duro hagas lo que hagas, otros recurrirán al efecto llamada e incluso a la caza.

También es curioso que 15 ó 20 días después los primeros periodistas empiecen a relacionar que hace nada, en junio, se aprobó un Reglamento europeo que, si se recuerda, fue noticia porque no pocos parlamentarios celebraron coreando a lo borrego futbolero send them back. Vaya, pues parece que endurecer las condiciones de las fronteras tampoco ha tenido el efecto deseado, quién lo podría imaginar. A lo mejor el efecto llamada no es lo que creen que es desde sus cómodas butacas y sin haber mediado nunca palabra con una persona empobrecida qué horror, dan grimilla.

Dicha celebrada solución no cambia nada en las posibilidades de devolver a la gente en frontera, porque la devolución es una figura en el derecho español en la que la UE no entra, pero sí lo hace en acelerar el procedimiento de retorno. Estos detalles son un engorro y resultan aburridos, ya lo entiendo, pero si entras de manera irregular te puedo coger inmediatamente en la frontera y devolverte por donde has venido respetando siempre ciertas garantías, pero si ya estás en el territorio debo seguir un procedimiento que la UE sí ha pretendido acelerar. Para cumplirlo es necesario tener unos medios policiales, jurídicos, sociales y sanitarios, evaluar cada caso, contemplando la situación sanitaria, la posibilidad de vulnerabilidad y la edad entre otras cosas, tomar una decisión y ejecutarla. Se puede añadir un paso si la persona solicita asilo, pero no cambia radicalmente el procedimiento. El registro biométrico es fundamental y puede tener repercusiones en futuros intentos de entrada del mismo individuo, no es un mero trámite administrativo.

Todo eso ya está, ya hemos endurecido las fronteras (no habiendo sido nunca fáciles como pretenden insinuar habitualmente) y lo han celebrado, pero no parece suficiente para, cuando ocurre al día siguiente, replantearnos que la política migratoria es simplemente mala, hipócrita y no va a funcionar por muy chungos que quieran ponerse unos y otros.

Pero cabe añadir; como la UE ya modifica su legislación habiendo vivido antes situaciones de emergencia similares en la misma frontera y en otras también, tiene contemplada la posibilidad de activar un mecanismo de crisis haciendo una solicitud motivada al Consejo por el mecanismo específico del Reglamento 2024/1359. Es esta una alternativa de la que apenas se ha hablado (sí de la guerra híbrida, menudo concepto) y es curioso porque la Comisión puede determinar que un país como en este caso Marruecos, ha instrumentalizado la entrada de migrantes y permitir ciertos mecanismos especiales como flexibilizar los criterios de asilo (para aceptar más y de más países, no lo contrario), pero también asumir solidariamente hasta el 100% de las personas que han entrado y, por supuesto, enviar medios. ¿Acaso podemos recibir apoyo o apoyar a otros socios comunitarios en un incendio y no es posible lo mismo cuando se juega la vida de tantas personas en una frontera, aunque no se los considere blancos? ¿Se imaginan la que se hubiera liado si el gobierno de España hubiera realizado esta solicitud? ¿Se imaginan que la Comisión hubiera tenido que aceptar que Marruecos estaba instrumentalizando a las personas migrantes, hubiera enviado medios y pedido a Italia que aceptara solidariamente a 500 o 1000 marroquíes? ¿Se imaginan que desde el Gobierno de Ceuta estuvieran teniendo que remitirse a Italia para que aceptara a las personas en su territorio solidariamente en vez de estar pidiendo la devolución (cuando es retornar de lo que deberían hablar) de las mismas al Gobierno de España? Hubiera sido curioso verlo, a los chupatintas se les caen los palos del sombrajo y les joden las copas varios días seguidos.

Da igual si Trump, Israel y Marruecos están detrás de todo esto, aunque unos días antes se negociara más gas con Argelia, la relación nunca será puesta en claro sobre la mesa. La izquierda a la izquierda que bien hace en cuestionar todo esto de las relaciones internaciones, creo que debería haber insistido más en que se perdieron muchas vidas esos días, que lo primero era la atención a las que sobrevivieron y que lo que causa estas situaciones es la política migratoria de la UE y una visión colonialista del mundo. Que el gobierno de Marruecos no es un socio fiable es tan obvio que da hasta la risa tener que verbalizarlo, que los marroquíes son nuestros hermanos y hermanas, trabajadores y trabajadoras empobrecidos, menores en la miseria…, que requieren nuestra empatía y no desprecio ni miedo, parece que no debemos cansarnos de mencionarlo, por lo que sea.