Siento estar de acuerdo con la derecha española cuando plantea que el aumento del gasto militar no se puede hacer sin consultar. Sitúan la discusión en una votación en el Congreso, supongo que para allí evidenciar otra vez la debilidad del Gobierno o -esas- sus cositas de estrategia política. No parece razonable pensar que en el PP ahora se han vuelto más demócratas que nadie y, si estuviera en el lugar del actual Gobierno, no haría lo mismo, cualquier artimaña para no votar.
Para mi gusto la consulta debería ser directa, no delegada a través de representantes electos y la influencia de sus partidos. Esto no está en el horizonte de ninguno y evidentemente no ocurrirá. Pero, nos insisten en que estamos en momentos históricos y que las decisiones que se tomen tendrán un impacto decisivo en el futuro. No se me ocurre, entonces, un mejor momento para preguntar a cada ciudadano y ciudadana, dejando -tal vez- así, de considerarnos súbditos menores de edad, trabajadores y consumidoras, imbéciles útiles que no saben lo que necesitan y pueden ser manipulados por falta de la correcta información que nunca proporcionarán.
Es razonable entender que mi propuesta en el fondo esconde la esperanza de que en nuestro país hay una corriente antibelicista muy profunda y que, de preguntarnos, afloraría. Pero no importa el resultado, insisto, si esto es tan trascendente ¿no debería ser obligatorio realizar la consulta?
Podrán dar la vuelta a cualquier argumento y decir, por ejemplo, que el aumento de gasto es en defensa, no se trata necesariamente de comprar más tanques, drones y misiles. Claro que no se espera que Rusia o EE.UU se plante en nuestras costas o montañas con sus ejércitos -te dirán- pero es necesario defenderse autónomamente de otros ataques como los que realizan a la independencia de nuestras elecciones. Que sí, que sí, pero que nos pregunten directamente si estamos de acuerdo con ese tipo de razones o de fondo entendemos que más dinero en guerra implica guerra. Y es este un punto importante que no se está tratando; vale, compramos que necesitamos puntualmente una inversión porque estamos atrasados en defensa, pero ¿hasta cuando? ¿de lo que estamos hablando es un mayor gasto permanente año a año hasta el infinito en guerra o es solo un poco para ponernos al día y luego se dejará de hacer? Si lo que nos están diciendo es que la enfermedad que afrontamos es crónica, el mundo ya va a ser así, no creo que quepa mucha duda de que no se trata solo de defensa, en algún momento todo ese dinero se utilizará para entrar en guerra. Es muy sencillo, quizás simplista, pero si nos argumentan que el gasto en defensa es disuasorio, que todos estamos en el no a la guerra pero el mundo y el ser humano son como son, se acabará llamando defensiva a cualquier intervención (siempre contra alguien más débil que tontos no somos). Esto no deja de ser lo que Rusia y EE.UU hacen, de repente, con todas esas armas para tu defensa y disuasión, simplemente señalas a un lugar del mundo que -dices- está perjudicando tu seguridad e intervienes en el mismo, te cargas a unos muchos inocentes, te forras, y a otro negociado.
De otra forma lo que pretenden que aceptemos sin queja es que, el actual gasto en defensa, que viene siendo sostenido y parece que incrementado poco a poco y de forma algo torticera para que nadie se quejara, ha sido insuficiente. Si esto es así, algún ciudadano -no sin mala leche- podría pensar que la clase política dirigente entera y los jefes militares desde hace no sé cuantas décadas son -lo más suave- unos irresponsables, porque gastándose un montón de pasta, resulta que no estábamos preparados para defendernos. Es verdad que, en general, nuestros dirigentes tienen la cara como el hormigón, pero hasta tal extremo de incompetencia y así dicho, podría resultar en un gran enfado ciudadano que pidiera cuentas de esos euros que de su trabajo cotidiano destinaban a una defensa que no es tal ¿que han hecho entonces con tanto dinero? Si no era suficiente para nuestra seguridad ¿por qué nadie lo dijo y ahora sí?
O sea que no, esta propuesta de aumento de gasto no parece que sea solo para defensa. Claro que te dirán, hombre es que todo ha cambiado, EE.UU que antes nos defendía a todos ha cambiado, Rusia ni te cuento, las amenazas son evidentes hasta para el más zote. Al primero llevamos décadas viéndolo intervenir en otros estados, emprendiendo o apoyando guerras en base a la doctrina de sus propios intereses. No cuela argumentar que ha cambiado, lo siento, se puede decir que estar del lado del imperio abusón del mundo nos venía y viene bien, pero no que no supiéramos que estábamos siendo cómplices de sus crímenes. Toca aguantar las risas a carcajadas que por todo el mundo se escuchan, porque nos avisaron habiendo sido víctimas en sus propias carnes, no es que lo dijeran de oídas. Sobre el segundo, Rusia, se puede decir lo mismo, con su propio estilo y resistiéndose a dejar de ser un imperio sobre la base de sus zambombos también nucleares. El dinero puesto en guerra es para usarlo, algún pobre que encima ha corrido con los gastos, acaba muriendo siempre. Son un negocio redondo.
La propuesta de incrementar el gasto en defensa no se debe a que nos vayamos a independizar del imperio, curiosamente es porque el imperio nos lo pide. Se ríen en nuestra cara. No se trata de que finalmente nos hayamos caído del guido, no estamos diciendo: los valores del imperio no son los nuestros, el mismo está en decadencia y toca que nosotros y nosotras lo sustituyamos y pasemos a liderar el mundo en base a unas nuevas reglas más racionales, más humanas, más justas y para eso toca empezar por tener el mayor ejército y las mejores armas. Ni de coña es eso. La cosa no va de valores y los nuestros son muy bonitos solo en el papel. Ya sabemos y sabíamos que se trata de dinero, siempre ha sido así, unos ponen la carne otros se llevan el dinero.
En fin, se empeñan en decirnos que todo esto parece un gran cambio en el mundo, su escenario, las reglas de juego, todo de golpe, nadie lo vio venir, aunque no te dejen opinar sobre ello. Cansinamente te dispones todas las mañanas a escuchar las gilipolleces de turno que se le han ocurrido a un tipo considerado culpable pero sin pena de varios delitos, que ha dicho barbaridades como pocas veces has escuchado al peor gañan de la escalera. Pero no es un cambio. Los movimientos iniciados desde el poder y más en escenarios en los que el poder descaradamente se concentra y quiere más, son una distracción. Tal comportamiento es un clásico, parecer que algo cambia para que no lo haga. Lo contrario sí que es ingenuo, es creer que desde el poder se busca repartir el mismo de manera equitativa por propia voluntad para tener un mundo mejor para todes. Eso no ocurrirá, si algo estuviera cambiando puedes poner la mano en el fuego no es a mejor para el común de los trabajadores del mundo.
La estrategia de la distracción conlleva siempre un riesgo -mayor según el ego de cada poderoso- que es abrir la puerta a que la mayoría no poderosa acepte el desafío y se vea en la tesitura de tener que perder el miedo. Esa posibilidad es la que señalo. Remota, sí, pero que nos pregunten si realmente aceptamos el reto según nos lo proponen. Insisto y por eso sé que no ocurrirá, que si nos preguntasen, cabe la posibilidad de que la bofetada fuera tan grande y sonora que el mundo entero parara el sentido de su rotación. Y es lo necesario dado que la alternativa parece ser dejar que sigan construyendo esa distopía de ciencia ficción mientras lo vemos en directo en alguna pantalla.