Hace unos días se paró la Vuelta Ciclista a España y la derecha en el país empieza a ponerse algo nerviosa con el apoyo ciudadano a Palestina. No sabe muy bien cómo justificar el genocidio, se pierden en el debate de si llamarlo así o no. Al parecer, en la Comunidad de Madrid, han enviado emisarios a los colegios para parar cualquier actividad relacionada y evitar que se exhiban símbolos, alegando que los centros educativos deben ser apolíticos. Aznar ha dicho que si Israel no acaba lo que está haciendo perderá todo Occidente. Un cargo Israelí afirmó que no importaba nada de lo que hiciera España porque no tiene armas nucleares para detenerles, dejando claro el tipo de pensamiento al que nos enfrentamos, por si a alguien le quedaran dudas.
Pero no conviene olvidar que hasta llegar a este punto buena parte de la ciudadanía que ahora parece que ya cree que se están pasando, decía que Israel tenía derecho a defenderse. Hablaba de guerra y no de genocidio, obviando las décadas anteriores de muros, matanzas, colonialismo, negando también el derecho a defenderse de lo que calificaban y califican como terroristas. Me preocupa entonces que lo que se esté cuestionando sea el castigo excesivo y que con un parón de las muertes se diera el tema por solucionado. Esto se verá.
En primavera del año pasado bastantes medios y políticos ridiculizaban las protestas universitarias. La represión de las mismas no llegó tan lejos como en EEUU, pero vimos suficiente. El Presidente del gobierno, más de un año después, hace unos días, declaró que se haría un decreto para prohibir el comercio y paso de armas. Era tan ambiguo que ya sonaba mal y la prueba es que todavía no se ha materializado porque -dicen- técnicamente es muy complicado y tenemos mucha dependencia de armas y tecnología Israelí. Vaya, justo cuando hemos decido rearmarnos hasta los dientes. Pero es que sobre la compra o el paso de armamento ya el mismo gobierno mintió antes, unos periodistas lo destaparon, y, de todas formas, da más o menos igual porque lo que se haga desde las bases del imperio en nuestro territorio no parece que se vaya a ver afectado en ningún caso. El mismo gobierno que para intentar que la Vuelta cumpliera su programa para gloria de Madrid, hizo el segundo o tercer mayor despliegue de policía de la historia con tanquetas y todo. No pudo ser aunque rápidamente se movieron para venderlo como una gran victoria de la izquierda en el poder. Más cara no se puede tener. Y la derecha, inútil, no hizo sino reforzarlo, diciendo que es culpa del Gobierno, antes que reconocer que el hartazgo de la ciudadanía es tal que ya está en las calles. Esta ha superado la propaganda occidental, a tertulianos y tertulianas con la legítima defensa, las mentiras, las amenazas y detenciones, sobrepasando ampliamente a sus políticos y políticas. Está muy bien.
Seguramente no pase nada, Israel termine con Gaza y pase a Cisjordania. Tal vez por el camino ataque a algún otro país incluso aliado de EEUU. El abuso de los poderosos es una constante histórica, autoritarios y fascistas han existido antes que los propios nombres, están también en lo cotidiano. Mentiras, bulos, propaganda, guerra psicológica son también cuestiones muy viejas con formas distintas según la época. Pero los esclavos, utilizados, oprimidos, trabajadores o consumidores, también aprenden. Son ellos y ellas los que tienen un claro concepto de libertad, no hace falta que lean sobre la misma, su vida cotidiana hace que la reconozcan aunque sea por carencia. Van quizás lento, son engañados un tiempo, pero al final acaban encontrando la forma de oponerse. Son muchos más, pese a todas las trabas y represiones tienen más capacidad de inteligencia colectiva que unos pocos fofos de mente oxidados en sus sillones esculpidos en billetes. La Vuelta solo ha sido un recordatorio. Si el mundo -dicen- es hoy incierto, no es por los poderosos que son muy predecibles, es porque no se sabe por dónde pueden salir estar vez los pueblos si siguen poniéndonos al límite. Como todo, se verá. Y, por supuesto, la desobediencia civil la explican infinitamente mejor otros: