Conversaba con una persona que identifico como conservadora en lo político. Su casero, antes de llegar al año de contrato, quería subir el alquiler 50 euros. Lo más indignante eran los términos que recordaba de la conversación, dado que él solo reproducía en bucle la expresión ¿pero lo vas a pagar o no? Por supuesto y como suele ser el caso en estas situaciones de abuso de posición, aparecieron toda otra serie de desmanes e indicadores de la cutrez (e ilegalidad) del dueño de la casa que, a la postre y si lo miramos bien, es dueño de cierta parte
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