Antes de que el tema Rubiales se convirtiera en debate nacional, estaba intentando decir que el fútbol no me parece el mejor lugar desde el que dar la lucha por la igualdad o la diferencia. No había llegado la selección femenina a la final y se utilizaba ya como ejemplo porque unas deportistas con una ínfima atención y medios comparado con los deportistas hombres estaban logrando una “gran gesta”. Entonces me preguntaba si un entorno machista, capitalista, individualista, plagado de corrupción, era en el que las mujeres querían fijarse para plantear pelea queriendo pertenecer. Es legítimo pedir la misma parte
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