Tengo la extraña sensación –deseo puede ser- de que la única noticia que nos gustaría recibir es que se triplica la inversión en sanidad y se blinda con respecto al PIB de ahora en adelante. Ya si me pongo, lo mismo sería bien recibido en el caso de la educación. No quitarían estos pronunciamientos la angustia y el miedo personales, pero dormiríamos más tranquilos esa noche sabiendo que, tal vez, no ya para cada uno de nosotros, sino para el resto y el futuro, se habría logrado algo de esta crisis. Eso sería responsabilidad individual. A cambio también da la
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